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Psicosalud Herrera

¿Cómo saber si estoy en una relación tóxica?

por | May 3, 2021 | Maribel Quiles | 0 Comentarios

En la mayoría de relaciones, ya sean de pareja, de amigos, de familia o compañeros surgen conflictos que hacen preguntarnos si esa relación avanza por un camino sano o positivo o si por el contrario, esas relaciones nos envuelven en una especie de toxicidad la cual genera malestar, tristeza y abatimiento. En este caso concreto nos referimos a relaciones de pareja tóxicas y a qué se entiende con este término. Una relación de pareja tóxica hace referencia a una relación en la que alguna de las partes (o ambas) sufre más que disfruta y en la que existe un desgaste emocional que va minando la confianza, el respeto y el amor que existe entre la pareja. Este tipo de relación va destruyendo tu autoestima poco a poco, te aleja de tus valores y de las cosas que te gustan.

Uno de los aspectos más importantes que se ve afectado en este tipo de relaciones es el estado de ánimo el cual empieza a debilitarse. Junto a ello las peleas entre la pareja comienzan a ser frecuentes, sintiendo cada vez más que estás atrapado/a en la relación y que no tienes herramientas para salir.

A lo largo de las siguientes líneas vamos a analizar qué aspectos debemos tener en cuenta para saber si estás en una relación de pareja tóxica y qué pautas debes tomar para poder dar los primeros pasos y alejarte de este tipo de relaciones que tanto daño pueden provocarte.

10 señales para saber si estoy en una relación de pareja tóxica

¿Sientes que tu relación de pareja no es lo que era? ¿La culpabilidad comienza a estár presente? ¿Estás triste con tu pareja y no sabes el motivo? celos absurdos, discusiones por nimiedades, acusaciones falsas, manipulación y control, sensación de estar en un círculo vicioso, «te quiero y a la vez te odio» (polaridad emocional), momentos muy felices y momentos muy tristes o agresivos, etc.

Para poder identificar si estás o no en una relación de pareja tóxica te proponemos una serie de señales a las que prestar atención y activar la alarma para salir de ella cuanto antes:

Manipulación y control emocional

La inseguridad de la persona tóxica junto con la estructura de patriarcado imperante en la sociedad le hace temer la pérdida de su pareja; esto le lleva a ejercer un control desorbitado sobre la otra parte. ¿Cómo? a través de exigencias, por ejemplo, llamar mil y una vez para saber donde estás, obligar a hacer videollamadas para saber con quién estás y qué estás haciendo, exigir responder a watsap de forma inmediata, enfadarse si sales con tus amig@s, comentarios a tu forma de vestir, menosprecio a tus propósitos o metas, comentarios despectivos a tu familia o amigos,etc. Esto provoca explosiones de celos que lejos de ser una muestra de amor son el resultado de una enorme desconfianza y necesidad de control.

Dependencia emocional

En las relaciones de pareja no sanas suelen aparecer períodos en los que se combinan momentos de continuas discusiones, mentiras y agresividad con períodos denominados como «luna de miel» caracterizados por la reconciliación, arrepentimientos y muestras desmedidas de amor. De esta forma se produce un círculo vicioso que se repite una y otra vez pasando por ambos períodos. Períodos en los que la pareja promete de forma reiterada cambiar pero nunca llega a hacerlo, más aún cuando él/ella le dice que va a dejar la relación. Toda esta dinámica junto con la pérdida de autoestima, descalificaciones, control y manipulación emocional generan una dependencia a la pareja que hace difícil abandonar la relación.

Coacción en la toma de decisiones

La persona tóxica trata de hacer lo que quiere independientemente de los deseos de su pareja. Con ello pretende limitar, controlar o prohibir ciertos planes, amistades o vestimentas, exigir las claves de tu móvil y redes sociales o una detallada información de dónde te encuentras en cada momento. Puede incluso pretender limitar tus proyectos, establecer prohibiciones sobre los estudios, aficiones, hábitos o costumbres, desaprobándolos con sus comentarios. Todo ello con el objetivo de anularte como persona y hacerte creer que solo su perspectiva es la válida y correcta. La sensación que aparece es que tu vida y tú giráis alrededor de él o ella, que tu vida se centra sólo en la relación y en sus exigencias.

Muestras de amor exigentes

La pareja tóxica exije ciertas actuaciones en beneficio a cumplir sus deseos y necesidades (sin tener en cuenta las tuyas) usando como excusa el amor. Son típicas las frases: «si me quisieras harías esto por mí». Pero el amor no exige actuar en contra de tu propia voluntad para agradar al otro porque el amor respeta tu propia libertad.

Autoestima dañada

En la relación comienzan a ser habituales los comentarios despectivos que van encaminados a infravalorar tus cualidades y a minar tu estado de ánimo, haciéndote creer que no eres capaz de hacer nada fuera de esa relación. Este es uno de los motivos por el que una persona permanece en una relación tóxica, ya que no cuenta con fuerza para romper con la relación.

Las discusiones comienzan a ser el tono habitual de la pareja. Fácilmente se enfada, provocando broncas tanto en público como en privado. Además se frustra con mucha facilidad cuando algo no sale como él/ella quiere enfadándose de forma airada. En estas discusiones nunca acepta reconocer su parte de responsabilidad y no reconoce sus errores ni pide disculpas por nada.

Mentiras continuas y culpabilidad

Tu pareja comienza a mentir ante cualquier situación para justificar sus comportamientos (evidentemente la excusa para mentir es tu comportamiento, por ejemplo, «no me ha quedado más remedio que decirte esto para que estuvieras tranquil@») en vez de asumir la responsabilidad de sus acciones. También es frecuente que culpabilice a la pareja de todo lo que le contraria, llegando a tratar de convencerte para que le des la razón o cambiar cómo fueron los hechos, mostrándose muy repetitivo/a hasta que lo consigue. Por mucho que el otr@ pretenda mostrar lo contrario, tienes que tener claro que tú no eres responsable de su manera de ser. Es frecuente usar este tipo de discurso: «si tú no fueras de esta manera yo estaría más tranquil@ y no me sacarías de quicio», «Si te hubieras quedado aquí y no hubieras salido con tus amigas/os yo no me habría enfadado»,etc.

Aislamiento de tu familia, amigos e intereses

Poco a poco te vas alejando de tus amigos y amistades para que de esta forma la influencia que puedan ejercer sobre tí en contra de él/ella sea menor. El propósito es aislarte para que no tengas ningún punto de apoyo y ninguna otra influencia más que la de él/ella y así sea más facil creer solo a lo que te dice él/ella. Recuerda que una persona aislada y con baja autoestima es la situación perfecta para poder ejercer la manipulación y el control que desean las personas tóxicas.

Tristeza y decaimiento

Poco a poco te das cuenta que la tristeza empieza a ser la emoción más frecuente en tí, nada te ilusiona y tu semblante es serio y triste. Te cuesta concentrarte y disfrutar con las pequeñas cosas del día y estás sumado/a en una profunda tristeza. Solo la presencia de él/ella te hace feliz, pero para ello tiene que suceder lo siguiente: «estarás feliz si ese día y en ese momento concreto todo está bien y no ha sucedido nada que le haga interpretar a la persona tóxica que eso no está bien o que no debería ser así. En ese momento eres feliz».

No eres tú mism@

Sientes que has dejado de ser tú, que has perdido tu esencia, que ya no te interesan las cosas que antes te gustaban, no disfrutas con tus hobbies, ha dejado de motivarte aquello que antes lo hacía, no buscas el contacto con tus amigos o familiares,…

Creo que estoy en una relación tóxica, ¿Cómo debo actuar?

Lo primero decirte que si estás descubriendo que estás en una relación de pareja tóxica no te culpes por «no tener la fuerza para salir de ella». Tampoco culpes a los demás por no poder ayudarte o por no entenderte. Estáis en situaciones totalmente diferentes y tanto tú como ellos vivís realidades bien distintas. Tú, que has dejado de ser tú y estás totalmente dañada/o como persona y ellos que desde fuera observan como te está dañando esa relación y no saben como ayudarte.

Las relaciones tóxicas de pareja se mantienen a veces por una especie de «ceguera» o negación de la realidad. No queremos ver que la persona que supuestamente nos quiere y a la que queremos y con la que a veces pasamos buenos ratos nos hace daño. Es algo contradictorio para la mente y resulta pardógico de entender.

A pesar de todo, de una relación tóxica se puede salir y es necesario que salgas para que recuperes tu bienestar mental. Por ello te proponemos una serie de consejos que te ayudarán a tomar esa decisión de romper con la relación tóxica:

Ser consciente de lo que sucede

El primer paso para poder dejar esta relación es saber que estás viviendo una relación de pareja tóxica. Reflexionar sobre tu relación o saber si verdaderamente es tóxica o no.

Rompe con el asilamiento

Sé que sientes miedo, miedo a dejar la relación y a lo que pueda pasar, miedo a la reacción de tu pareja, miedo quizá a la soledad, miedo a no poder superar esta situación, miedo a que no te crean, etc. Habla con alguna amiga o amigo de cómo te sientes y algunas cosas que te están pasando. Ellos podrán ayudarte a percibir otras realidades diferentes de forma más objetiva que tú. Recuerda que tu visión está condicionada a la realidad que te ha hecho creer tu pareja que es la normal y la adecuada.

No creas las palabras

Las palabras tienen que ir acompañadas de acciones y si éstas te demuestran que no hay respeto y que lo que menos importa en la relación eres tú, las palabras dejan de tener peso.

No eres su salvador/a

En este tipo de relaciones te hacen creer que eres «el/la salvador/a» de la otra persona y que si tú no estás él/ella no puede seguir adelante. Por lo tanto, si lo/a dejas tú tienes la culpa de que la relación no haya ido bien porque no le has ayudado a «curarse» y a ser mejor persona. Evidentemente esto es lo que hacen creer las personas tóxicas para crear aún más enganche emocional y sentirte cada vez más atrapada a la relación (Ejemplo, «por favor, ayúdame a ser mejor», «te necesito para poder cambiar «, «con tu ayuda podré cambiar», «buscamos ayuda profesional para cambiar esto», etc.).

No esperes a dejar de querer a la otra persona para dar el paso

Siento decirte que esto no pasará. La dependencia creada y el daño a tu persona es bastante superior al daño que está generando esta relación, por lo que va a resultar muy difícil salir de ella esperando que el amor se acabe. Además, a pesar de sentir «amor» o cariño por la pareja te aseguro que puedes dar el paso igualmente.

Si las cosas no han ido a mejor ya, no esperes que vayan a mejorar con el tiempo

Con la esperanza de que las cosas cambien nos autoconvencemos dando oportunidades para que la relación mejore y aunque las promesas de cambiar por parte de la pareja tóxica están siempre presentes en la mayoría de las ocasiones, esto no llega a suceder. Las oportunidades diarias se convierten en falsas esperanzas que no llegan a materializarse.

No conviertas el cariño en una excusa para seguir adelante

El amor y el cariño no lo justifica todo. No es la excusa para permitir cualquier tipo de comportamiento inadecuado por parte de la pareja ni tu pareja puede excursarse diciendo que te quiere mucho y por eso lo hace. Recuerda que quien bien te quiere te hará reir y no sufrir.

Busca ayuda profesional

Si a pesar de todas estas recomendaciones te sientes atrapad@ en tu relación de pareja y no puedes salir de ella, el dolor causado es tal que estás dañad@ o tienes dudas sobre algunos comportamientos que observas en tu relación, busca a un profesional que pueda asesorarte. No estás sol@. De una relación de pareja tóxica se puede salir.

¡Cuidado!, puede que solo sea una etapa y no estemos ante una relación tóxica.

A pesar de todo lo comentado anteriormente hay ocasiones en las que se confunden aspectos y puede ocurrir, especialmente entre los jóvenes menos experimentados, que algunos comportamientos sean interpretados como tóxicos cuando éstos no se corresponden con nuestra perspectiva o con nuestra forma de entender las relaciones. Tener opiniones diferentes, valores o formas de entender la relación no es sinónimo de relación tóxica. Es necesario informarse o consultar con un profesional para que te ayude a establecer estas diferencias y saber si los comportamientos que se producen en tu relación pueden catalogarse como adecuados o si por el contrario forman parte de una relación no sana. ¡Recuerda! Solo cambia el/la que quiere cambiar pero porque reconoce que su planteamiento de pareja no es el adecuado.

En las relaciones tóxicas la mayoría de las ocasiones lo que sucede es que la persona tóxica no percibe que su modelo de pareja sea erróneo. De esta forma la posibilidad de cambiar es nula. No se cambia algo que uno/a no cree que sea erróneo.

«El amor duele, el amor mata, con el amor es suficiente, el amor todo lo puede, quien bien te quiere te hace sufrir, por amor….hago lo que sea, lo hago porque te quiero», etc… Éstas y otras son algunas de las frases que aún hoy día imperan en nuestra forma de entender el amor. Pero si estás leyendo este post te diré que No, que eso no es amor, que el amor No duele, con el amor No es suficiente, quien bien te quiere No te hace sufrir, el amor No lo justifica todo, etc..

Eso No es amor, o al menos No es amor del bueno, un amor que implica una relación de pareja sana basada en el respeto, la confianza y la empatía.

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